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viernes, 2 de marzo de 2012

ONU MUJERES

Una exhaustiva agenda de políticas para poner fin a la violencia contra las mujeres: La prevención, la protección y el suministro de servicios son esenciales

Mensaje de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, 23 de noviembre de 2011.

Cuando era niña en Chile, escuché muchas vhttp://www.blogger.com/img/blank.gifeces un dicho que era común en esa época: “quien te quiere te aporrea” que significa algo así como “quien te quiere te trata mal”. Esta frase — aceptada entonces sin muchos cuestionamientos — hoy a todas luces se ha convertido en lo que verdaderamente es: un silencio cómplice frente a la violación a los derechos humanos de las mujeres. En sociedades que avanzan decididamente hacia mayor igualdad, justicia y equidad, la violencia de género es una amenaza contra la democracia, la paz y la estabilidad de nuestros países.

NOTA COMPLETA

lunes, 31 de octubre de 2011

Sólo una de cada diez noticias televisivas se refiere a niños, niñas y adolescentes

Sólo el 12,4 por ciento de las noticias emitidas en los noticieros argentinos hace referencia a niños, niñas y adolescentes. En el resto de las noticias, están ausentes, invisibilizados, pese a representar más del 35 por ciento de la población argentina.

Así surge de la investigación “La niñez en los noticieros”, realizada por el Capítulo Infancia de Periodismo Social y el Observatorio de Televisión de la Universidad Austral, con el auspicio de Fundación Telefónica y el apoyo de Adecco. La investigación puede descargarse en este link.

Pero, además de este espacio reducido, otro punto a destacar: la Violencia es el tema más tratado, con el 43,2 por ciento de las noticias y se ubica a más de 20 puntos de distancia de otros temas como Salud y Educación. Además, las notas de Violencia en los noticieros duplican al mismo tema en los diarios, donde ese promedio llega al 25 por ciento.

El monitoreo –que será presentado el jueves 3 de noviembre, a las 11 hs en la Universidad Austral (Garay 125)- fue realizado entre los meses de septiembre y noviembre de 2010, sobre los noticieros que se emiten entre las 19 y las 21 horas en los cinco canales de aire. Se analizaron más de 600 noticias en más de 20 categorías distintas.
Los resultados de la investigación son presentados en en un documental que contiene las principales noticias analizadas, entrevistas a periodistas, especialistas y académicos que analizan la cobertura de los temas de infancia y adolescencia en los principales medios. Además, están explicados en un cuadernillo de 24 páginas que resume los principales datos, además de detallar la metodología utilizada y las categorías de análisis, entre otros.

Algunos de los resultados obtenidos

El doble que en los diarios. El porcentaje de notas de Violencia en noticieros duplica lo que ocurre en la prensa gráfica, donde representa en promedio el 25 por ciento de las noticias, según investigaciones hechas por el Capítulo Infancia de Periodismo Social.

La violencia descontextualizada. Los Informes Especiales referidos a Violencia, que profundizan en la problemática y presentan al público una información más contextualizada, con diferentes voces, estadísticas, Citas de Legislación y análisis de Políticas Públicas, son sólo el 6,2 por ciento de las notas.
El resto, la inmensa mayoría (78,1 por ciento), son crónicas que informan sobre un hecho puntual, generalmente ocurrido en las horas anteriores y que desaparecen de la agenda mediática al otro día o poco después de ocurrido el hecho que se informa.

Salud, Educación: la otra agenda. Luego de Violencia, los otros dos temas más tratados son Educación y Salud, en ese orden. Educación, concentra el 21,6 por ciento de las notas y Salud, el 13,5 %. Como queda claro, entonces, los dos temas sumados no llegan a igualar el porcentaje que tiene Violencia.

Los temas invisibles. Bastante más lejos, hay dos temas que no superan el 5 por ciento de las noticias: Accidentes, con un 5,4 %, y Cultura, con el mismo porcentaje. Con un promedio de uno por ciento, aparecen las notas sobre chicos con discapacidad y con el mismo número las que se refieren a Pobreza y, también, las que hacen mención a situaciones en las que los chicos expresan un posicionamiento político, cultural, social o educativo. Al final del ránking, casi sin
menciones o en algunos casos sin siquiera llegar al uno por ciento, varios temas que los afectan e involucran: Trabajo Infantil, Medio Ambiente, el Derecho a la Identidad, Deportes.

Las fuentes, más y menos escuchadas. Uno de los datos más positivos de la investigación es el que señala que niños, niñas y adolescentes son las fuentes más escuchadas en los noticieros analizados, contrariamente a lo que ocurre en los diarios argentinos. Luego de niños y adolescentes, los más escuchados son su entorno más cercano, conformado por familiares y organizaciones sociales dedicadas al tema. Con muy poco espacio, los especialistas en temas de infancia y adolescencia: apenas un 4 por ciento.

Sin estadísticas ni legislación. Casi el 92 por ciento de las notas no usa estadísticas y más del 90 por ciento no cita legislación de ningún tipo (general o específica de infancia).
Perspectiva de género, ausente. Sólo el 9,5 por ciento de las noticias sobre chicos y chicas tiene perspectiva de género: es decir, hacen una mención de cómo una misma realidad afecta en forma diferenciada a hombres y mujeres.

Presentación pública La Niñez en los noticieros – 2010

Los resultados de la investigación La Niñez en los Noticieros serán presentados públicamente el próximo jueves 3 de noviembre.
Será en la sede de la Universidad Austral en Garay 125, de Capital Federal, a partir de las 11 horas.

NOTA COMPLETA


Al final de la presentación se entregarán ejemplares de la investigación.

Más información:
Adrián Arden: 15 5658 5946
aarden@periodismosocial.net
Alicia Cytrynblum: 15 4073 3376
Gabriela Fabbro: 15 4889 3545
www.periodismosocial.net -

lunes, 19 de septiembre de 2011

VIOLENCIAS Salir a chinear

Dos niñas wichí fueron violadas por más de un hombre el último fin de semana en dos pueblos cercanos del oeste de Formosa donde el “chineo” es una práctica habitual y en algunos parajes hasta sistemática, realizada –según denuncian desde la comunidad– “por varones criollos, pudientes o pobres”, que salen a “ramear” de los pelos a una “chinita” y violarla entre varios. La impunidad y el miedo protegen a los agresores antes que a las víctimas, que muy pocas veces pueden completar las denuncias y en menos casos aún estas denuncias llegan a convertirse en casos judiciales.http://www.blogger.com/img/blank.gif

Nota completa del 9 de setiembre por Roxana Sandá

Las noches de Ingeniero Juárez y El Potrillo, pueblos de Formosa donde llegan con mayor rapidez las patas de las gallinas que el agua potable, son oscuras a conciencia. De la institución local, “para ahorrar energía”. De los habitantes más empobrecidos “porque no hay tendido eléctrico o porque donde hay lo cortan si no pagamos lo que nos exigen”. Este fin de semana, la oscuridad cómplice facilitó la violación de dos niñas wichí, de 11 y 14 años, que habitan esos pueblos. “Fueron los criollos”, denuncian los voceros de la comunidad aborigen de El Potrillo, “quienes obligaron a tomar gasoil” a la primera, para “marearla y violarla entre siete”. A la otra la sometieron durante las celebraciones del Día de la Mujer Indígena, “entre diez o catorce; no recuerda”, en la escuela donde estudia, frente a la comisaría del lugar, para dar a entender sin medias tintas el espesor de la impunidad.


No es ocioso agregar que aún no hallan a los autores de las violaciones de Ingeniero Juárez y El Potrillo. Tampoco concluir que en ese tablero, niñas, jóvenes y adultas de los pueblos originarios han sido históricamente oprimidas e invisibilizadas por su triple condición de mujeres, pobres y aborígenes.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Quién es esa niña

Algo queda después de la discusión sobre la responsabilidad de los medios, las fuerzas de seguridad y la Justicia –no necesariamente en ese orden ni en el mismo plano– en el peor desenlace que podía tener la desaparición de una niña y es esa imagen que se insiste en seguir reproduciendo como si hubiera que sostener la conmoción más allá de todo relato. ¿Pero qué es lo que se está mirando cuando se mira a esa nena que hace mohínes a la cámara? ¿Qué es lo que se nombra cuando se dice “niña”? ¿Por qué, a pesar de sufrir violencias extremas, sigue teniendo más repercusión lo que le suceda a una nena en Buenos Aires que a otra en Formosa?



Si recuperamos la pregunta de Sontag acerca de qué significa ser espectador de calamidades, la cuestión sería: ¿qué significa ser espectador de imágenes de niños, cómo se ubica el espectador-adulto, qué conlleva esa mirada, sólo se trata de contemplación o implica algún tipo de responsabilidad?”, escribe.

Sobre esa pregunta, la responsabilidad que nos cabe como multiplicadores de la imagen de Candela o de los chicos y chicas que retratan la marginación, el hambre o las publicidades, la Argentina tiene una tradición en la construcción de un paradigma específico sobre la infancia, esto es, de lo que hay que pensar y sentir hacia y sobre los chicos. Este paradigma estuvo atravesado por la irrupción del psicoanálisis y el peronismo, que a través de su lema “los niños primero” ayudó a fijar que la pregunta por la niñez es pertinente. El sentido y el alcance de lo que allí ocurre, como espacio que construye identidad y a la vez que prepara para el futuro, quedó plasmado en dispositivos institucionales que prepararon el terreno para una determinada visión de los más chicos con diferentes perspectivas: la utilización de la imagen infantil como emblema de lo inocente y áureo, aquello con lo que no se puede jugar, que no tiene soberanía pero sí una decisión de compra segura e independiente, habilitada por la experiencia del shopping, ese espacio que puede estar en cualquier lugar o en ninguno, donde se supone que los grupos de chicos y chicas más jóvenes pueden circular con relativa seguridad; una decisión de compra que la publicidad alienta y que el uso de Internet refuerza. Los niños y las niñas, los que habitan el colectivo infancia y que permanecen en ese limbo indiscriminado de nombrar a todo en masculino, son pensados desde el Estado y el mercado con gradaciones de poder mayores o menores según una conveniencia invisible pero casi siempre política o comercial. ¿Qué o quién es una niña para el mercado? Con sólo asomarse a las tandas y modelos que aparecen en los programas infantiles se puede contestar: una princesa que quiere un príncipe, que gusta de maquillarse, pintarse las uñas, dar una vueltita para mostrar lo que exhibe porque parece “una muñeca”, ser lo más similar a esa con la que juega, lo que querrá decir cuando sea más grande, parecerse a una Barbie o una de las rubias angeladas de los productos de Cris Morena. Las niñas son pensadas desde el marketing como pequeñas mujercitas que querrán verse “diosas”, cueste lo que cueste, y en esa vidriera la oferta del cumpleaños-spa o los realities kids son el ejemplo más acabado de lo que se espera de ellas.http://www.blogger.com/img/blank.gif

“Hay un antes y después de Candela en el imaginario que es falso, y es disciplinador, es un ‘ni loca la dejo ir sola a la nena’ como justificación válida para sacarle libertad a una piba, para quien es incontrastable discutir eso. Cuando los abusos son en su mayoría puertas adentro de la casa y del barrio, con los vecinos y parientes”, dice Susana Wegsman, licenciada en psicología, que aporta desde su experiencia en el Grupo de Mujeres 8 de Marzo en el Barrio Don Orione, Claypole: “Hay abusos sociales para con las mujeres en todas las clases sociales”, explica.

NOTA COMPLETA Página12 Suplemento Las12 Por Flor Monfort

viernes, 20 de mayo de 2011

EDUCACION SEXUAL INTEGRAL EN LA ESCUELA

TEMA DE CONVERSACION

“Cuanto más sepan, mejor” es el lema del manual de Educación Sexual Integral para charlar en familia que editó el Ministerio de Educación de la Nación como una herramienta para que los contenidos educativos que por ley deben enseñarse en las escuelas públicas y privadas estén disponibles para las familias y puedan discutirse en casa. Seis millones de ejemplares se distribuirán en colegios, sindicatos y organizaciones sociales.



NOTA PAGINA 12

¿QUE TIENE QUE ENSEÑAR LA ESCUELA?

Las diferencias corporales entre varones y mujeres.
Los nombres de las partes íntimas.
El respeto por la propia intimidad y la de los demás.
Pautas de cuidado y protección para prevenir el abuso sexual.
A preguntar dudas e inquietudes sobre sexualidad.
A respetar formas de vida diferentes a la propia.
El derecho a saber la verdad sobre el propio origen.
Los cambios biológicos, sociales, psicológicos y afectivos en la pubertad y la
adolescencia.
El cuidado mutuo en las relaciones afectivas.
A decir “no” frente a las presiones de las amistades y la pareja.
A no discriminar y respetar las diferencias.
A aceptar y valorar sus cuerpos tal como son.
El derecho a la salud sexual y reproductiva.
Información científica sobre el embarazo y los métodos anticonceptivos.
El uso de preservativo como único método para prevenir al mismo tiempo el
embarazo, las enfermedades de transmisión sexual y el vih sida.
La legislación sobre los derechos sexuales de la adolescencia y la información
para garantizar esos derechos en los servicios de salud.
El respeto por todas las personas, no importa cuál sea su orientación sexual.
La igualdad de derechos para varones y mujeres.
El derecho que tienen todas las personas, con o sin discapacidad, a vivir la
sexualidad plenamente, sin discriminación ni violencia.
A pedir ayuda a los adultos de confianza cuando pasa algo que los daña a ellos o
a los demás.
A decir “no” cuando alguna interacción física incomoda, confunde o molesta.
A no guardar secretos que los hacen sentir mal.
A prevenir situaciones de violencia en el noviazgo.
A reconocer situaciones de riesgo o de violencia sexual como acoso sexual, abuso
sexual, maltrato, explotación sexual y trata de personas.

Fuente: Educación Sexual Integral, para charlar en familia, del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, dependiente del Ministerio de Educación de la Nación.

domingo, 27 de marzo de 2011

A las mujeres las matan más en sus casas que en la calle.

ROCIO VILLANUEVA FLORES, ABOGADA FEMINISTA
Una experiencia peruana


La académica explica aquí cómo se instauró en Perú un sistema para tener estadísticas serias y confiables sobre los femicidios.

Por Mariana Carbajal

“Tener estadísticas es clave para elaborar políticas públicas”, enfatiza la abogada feminista Rocío Villanueva Flores. Reconocida académica con larga carrera en el ámbito internacional, desde hace varios años está inserta en el Poder Judicial de su país, Perú. Y desde ese lugar estratégico, como asesora de la Fiscalía de la Nación, impulsó la creación del Registro de Feminicidios, el primero en su tipo en la región, ya que a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países latinoamericanos –incluido Argentina– no lleva la cuenta de los asesinatos de mujeres por violencia de género a partir de las noticias que aparecen en medios de comunicación sino de las investigaciones de los homicidios a cargo de fiscales. “Primero hice el seguimiento de los casos publicados en la prensa. Con esa información fui a hablar con la fiscal de la Nación y le dije: las cifras son un escándalo. Tenemos que hacer algo. Así nació el registro en febrero de 2009”, contó en una entrevista con Página/12. La información obtenida les permitió concluir una realidad que probablemente trascienda las fronteras de Perú: que “a las mujeres las matan más en sus casas que en la calle”.

No hay dudas de que el tema la apasiona. A pesar de la sordidez que atraviesa la problemática de los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres, un drama social que desangra a Latinoamérica, Villanueva habla con un entusiasmo arrollador y con la satisfacción de haber podido introducir cambios en una estructura que suele estar cargada de prejuicios y machismo como el Poder Judicial. Es profesora y directora del Instituto de Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica de Perú, “la más liberal”, aclara para que no haya confusiones por el nombre. Villanueva llegó a dirigir la Escuela de Ministerio Público, donde se forman fiscales, médicos legistas y personal administrativo y también se desempeñó en la Defensoría del Pueblo como defensora adjunta para los Derechos de la Mujer y para los Derechos Humanos y de las Personas con Discapacidad. Conversó con Página/12 durante su estadía en Buenos Aires, una semana atrás, cuando llegó invitada a participar de una reunión convocada por el Cladem para analizar la conveniencia de avanzar con la tipificación del femicidio en los códigos penales, como medida para frenar la violencia de género (ver aparte). Villanueva es tajante: definitivamente está convencida de que no es útil. “El derecho penal tiene exigencias, debe ser claro para ser comprendido por el ciudadano medio. Las definiciones de femicidio o feminicidio que tienen algunas leyes vigentes son confusas, poco claras, porque han trasladado cuestiones de la sociología y la antropología al derecho penal. Esas leyes están cumpliendo solo un rol simbólico. Y el derecho penal no puede tener sólo esa finalidad”, opina Villanueva.

–¿Por qué un Registro de Feminicidios?

–Siguiendo el modelo español, que no tiene el femicidio o feminicidio tipificado, creamos un registro con fines estadísticos. La idea es visibilizar que hay una forma de homicidio que afecta particularmente a la mujer. La experiencia española –con una política pública contra la violencia desde 2004– muestra que aunque haya compromiso del Estado se sigue matando a las mujeres. La causa del asesinato de mujeres es muy compleja. Es consecuencia de una relación de desigualdad histórica entre varones y mujeres. Hay hombres que matan porque creen que las mujeres son de su propiedad. Eso no lo va a solucionar el derecho penal, sino medidas de largo plazo fundamentalmente en la educación. Hay que promover el mensaje de que la violencia contra las mujeres no está permitida. Pero si no sabemos cómo las matan, no podemos diseñar políticas de prevención.

–¿Qué información obtuvieron a partir del Registro?

–Del total de los homicidios que ocurren en el país, el 20 por ciento de las víctimas son mujeres y el 80 por ciento varones. Es una proporción que se repite más o menos en la mayoría de los países. En 2010, el 34 por ciento de las mujeres asesinadas murió víctima de su pareja o ex pareja y sólo el 2,1 por ciento de los hombres falleció en esas circunstancias. Este dato nos muestra que las mujeres pueden ser víctimas de una acción violenta al igual que los hombres (en la calle en un robo, por ejemplo) pero que hay un tipo de violencia que se dirige a ellas por su condición de mujeres.

–¿Por qué hablan de feminicidio y no de femicidio?

–La discusión académica de los alcances de cada término no está saldada. Nosotros lo usamos indistintamente. En cada país se arraigó una de las dos formas. En Centroamérica y Perú se usa feminicidio.

–¿Cómo definen a los feminicidios?

–Distinguimos entre distintos tipos de feminicidios: feminicidio íntimo, cuando lo comete la pareja o ex pareja, ya sea que existía un vínculo matrimonial entre la víctima y el victimario o no; también incluimos los casos de muerte de mujeres a manos de un miembro de la familia como el padre, el padrastro, el hermano o el primo. La segunda categoría es feminicidio no íntimo: cuando el homicida no tenía relación de pareja o familiar con la víctima; aquí incluimos las muertes perpetradas por un cliente tratándose de trabajadoras sexuales, por amigos, o vecinos, por desconocidos cuando se ataca sexualmente a la víctima antes de matarla así como la muerte ocurrida en el contexto de trata de personas. La tercera categoría es el feminicidio por conexión: se da en aquellos casos en los que las mujeres fueron muertas en la !línea de fuego! de un hombre que pretendía matar o herir a otra mujer. Por lo general, se trata de mujeres parientes, por ejemplo, hija, madre o hermana, que intentaron intervenir para evitar el homicidio o la agresión, o que simplemente se encontraban en el lugar de los hechos.

–¿Quién determina si se está frente a un femicidio?

–El fiscal es el que investiga el hecho y analiza en qué circunstancias se produjo el homicidio, quién mató a la mujer, cómo, dónde. Ese es el procedimiento de cualquier pesquisa. Pero nosotros hicimos un formulario donde tiene que señalar el vínculo entre víctima y victimario, edad, con qué arma murió, si el victimario se suicidó, si tenía hijos la víctima, si estaba embarazada. Después nosotros buscamos si esa víctima había hecho denuncias contra el presunto autor y si había medidas de protección para ella. En 2010, de las 130 mujeres víctimas de feminicidio íntimo, once habían presentado denuncias contra el agresor, que habían llegado al Ministerio Público. De esas once, seis se habían archivado. Las otras cinco se habían pasado a juzgados de Familia para que siguieran el proceso judicial. ¿Qué quiere decir eso? Que mientras perdemos tiempo en discutir si sirve o no sirve tipificar el feminicidio, no estamos viendo qué sucede con las medidas de protección, que son lo único que les puede salvar la vida, y cómo podemos hacer para que sean más eficaces. Hemos observado en Perú que los fiscales dictaban como medida de protección “que cese la violencia”, como si con una orden judicial podrían conseguirlo. Esa medida se prohibió. En Perú las medidas de protección las dictan los fiscales. En ninguna parte de América latina se supervisa a los jueces que tienen a su cargo dictar ese tipo de medidas. Sería muy importante hacerlo.

–¿Qué lecciones les dejó el armado del registro?

–La primera es que no cuesta dinero. Lo único que se necesita es un formulario y una directiva de la Fiscalía General que dice que llenarlo es obligatorio, y que explica qué es un feminicidio. Hubo un proceso de formación de los fiscales, incluso habilitamos una línea telefónica gratuita para que pudieran sacarse las dudas. Otra clave fue empoderar a los fiscales y reconocer la importancia de su trabajo. Hacemos un boletín mensual sobre la temática.

–¿Para qué sirve la información del registro?

–Hicimos un mapa de los femicidios distrito por distrito, de todo el país. Donde hay mayores tasas de feminicidios no es en las grandes urbes, como se podría presumir, sino en las zonas rurales. Es interesante apuntar que ese homicidio seguramente no llega a un diario y no queda registrado en los conteos que se hacen a partir de las noticias. Ese mapa se lo mandamos a todos los alcaldes para que incluyan la problemática de la violencia de género en sus programas de seguridad urbana, porque a las mujeres las matan más en sus casas que en la calle. En Perú, hay más denuncias por violencia familiar que denuncias por delitos contra el patrimonio, es decir, por robos en la calle, y a nadie le importa. Así como no queremos que a los varones los maten en las calles, tampoco queremos que las mujeres mueran en sus casas. Las estadísticas son clave para elaborar políticas públicas.

INFORME DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA

martes, 18 de enero de 2011

El “cliente” de trata para fines de explotación sexual.

El “cliente” de trata

Aunque ahora mismo, cuando se habla del “cliente” de trata para fines de explotación sexual, el término no llama la atención, las resistencias tanto en lo privado como en los ámbitos públicos de decisión para utilizarlo fueron muchas. Es que esa palabra delata la complicidad en la reducción a la esclavitud de mujeres y niñas de quien pone su dinero para servirse de ellas y ajustar así los límites de su falta de libertad. Eva Giberti, quien fuera relatora por Argentina para exponer sobre este tema en la OEA y directora del programa Las Víctimas contra las Violencias, da cuenta de cómo se llegó a un acuerdo internacional para dejar de lado los eufemismos.

Por Eva Giberti

“Convencidos de la necesidad de visualizar la acción negativa del denominado cliente o usuario de la trata con propósitos de explotación sexual”

46.”Promover acciones que contribuyan a visualizar la acción negativa del denominado cliente o usuario en tanto es quien alimenta el círculo de explotación sexual y tiene responsabilidad en la generación de la demanda de trata de personas para propósitos de explotación sexual”.

De las Conclusiones y Recomendaciones de la Segunda Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas 1/ Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) Comisión de Seguridad Hemisférica, 25 al 27 de marzo 2009

Buenos Aires, Argentina.

Ambos textos parecen razonables y no deberían sorprender. Sin embargo, la aparición de la palabra cliente en los considerandos de un documento internacional que se ocupa de trata de personas con fines de explotación sexual es el resultado de una antigua y ardua lucha iniciada por el feminismo hace décadas. Deberíamos hablar de violadores en tanto y cuanto sus víctimas son esclavas que solo pueden obedecer, pero los códigos penales opondrían duramente sus argumentos acerca de lo que la violación sea.

La palabra cliente avanza sobre la perversión deformante del lenguaje cuando para “prevenir” las acciones de estos sujetos los documentos internacionales escriben “desalentar la demanda”. La pretensión de enmascarar la complicidad del varón que paga su dinero para ejercer su poder dominante sobre los cuerpos de las mujeres víctimas resulta efectiva porque se ajusta al tradicional escamoteo de la responsabilidad masculina en los delitos contra la integridad sexual.

Cliente deriva del latín (clienstis) y quiere decir “protegido”,”persona defendida por el patrón”. El cliente, en la trata, sin duda está bajo la protección del patrón, es decir, del mafioso.

En cuanto a la palabra demanda, si exceptuamos los sentidos con los que el psicoanálisis y el derecho los aplican, nos encontramos con que, en su tercera acepción, puede corresponder a “busca”, asociada con la acción de buscar. Ya que demanda es un “vocablo casi desusado en el lenguaje corriente hablado, salvo en su frase ‘en demanda de’; se usa a veces en lenguaje escrito, especialmente comercial”.

Desalentar la demanda es menos explícito que desalentar la búsqueda (busca) de una mujer para satisfacer las necesidades del varón, porque al colocar una palabra cuyo uso no es habitual su protagonista queda a oscuras. La palabra cliente no deja espacio para la duda. En cambio “demanda” excluye la rápida comprensión e incorporación en el imaginario social y se logra que la población no entienda con claridad a quiénes hay que desalentar. Si esta expresión que ha sido inscripta matricialmente en los documentos internacionales se utilizara junto con la idea de cliente, resulta más clara.

La palabra cliente implica un tropezón en la lectura de los documentos, particularmente para los varones redactores habituales de los mismos.

Cliente tampoco sería la mención correcta, ya que el clientelismo no define el perfil del cómplice del delito. Pero en territorios de las luchas por los derechos de las mujeres, las tácticas y las estrategias recomiendan tomar el pulso de los tiempos que recorremos. Incorporar entre nosotros la palabra cliente tiene su historia.

NOTA COMPLETA

martes, 4 de enero de 2011

Para que se prolonguen tus días sobre la tierra...

El poder destructivo del Cuarto Mandamiento
«Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar» (Ex 20, 12).

Nota publicada en el blog navegarsinnaufragar.blogspot.com - Aprender a navegar sin naufragar (Soy mujer y entiendo de ventoleras)

Es increíble como, sabiendo cuántas cosas buenas podríamos hacer por nosotros mismos, por la escuela, por la tierra que nos acoge... nos entretenemos en fabricar mandamientos y zarandajas que nos apartan de lo que realmente importa, que es vivir el momento, lo único que tenemos, lo mejor posible.

Es increíble también que haya estudios, planes, proyectos e inversiones para estudiar minuciosamente cuánto, cómo, dónde y a manos de quién murieron las x mujeres que mueren cada año a manos de sus parejas o ex-parejas (muertes relacionadas con la dimensión perversa del aguante que nos ocupa), y no se sepa a ciencia cierta cuántos bebés, niños o niñas mueren cada año a manos de sus padres, de sus madres. O cuántos quedan huérfanos debido a la violencia sufrida en su "hogar" y cuántos serán personas heridas y dispuestas a herir en su mundo de adultos. O cuántos, porqué no decirlo, en sus casas perfectas de matrimonios perfectos sufren la ausencia, la falta de atención, el hastío de su estructurada familia y el peso de las normas morales de sus padres, tengan razón o no. ¿Qué pasa con la infancia que no vende?

Hace meses que quiero escribir ésto pero, casualmente ha sido hoy, el 1 del 1 del 11, en pleno festejo navideño...

Alice Miller ya me abrió los ojos con respecto a algunas cosas cuando leí su libro El saber proscrito: la sabiduría infantil, reprimida por el mundo adulto y la culpa, sigue viva dentro de nosotros y siempre podremos recuperarla.

En El cuerpo nunca miente, Miller se pregunta porqué la gente, incluso los terapeutas, creen en el poder de los medicamentos y no en el de escuchar al propio cuerpo, que es el que sabe qué nos falta y lo que tuvimos que soportar.

La autora nos habla de la naturalidad con que se ve el maltrato infantil: pegar a niños y niñas es siempre un maltrato de consecuencias graves que pueden durar toda la vida; y no el único. El vínculo destructivo del niño maltratado con su verdugo y la moral que nos amenaza con una muerte temprana en caso de no amar a nuestros padres, son los dos pilares que sustentan el cuarto mandamiento, seguido a pies juntillas tanto por víctimas como por verdugos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Protocolo único para el examen de víctimas de violencia sexual"

NUEVO PROTOCOLO PARA ATENDER A VICTIMAS



El lanzamiento del “Protocolo único para el examen de víctimas de abuso sexual” se realizó en el marco del Primer Ateneo Pericial Anual del Cuerpo Médico Forense (CMF), en el Palacio de Tribunales. Fue elaborado por Silvia Palomero, del CMF; Eva Giberti, titular del programa Las Víctimas contra la Violencia; Jorge Brodsky, de la División Medicina Legal de la Policía Federal, y Diana Galimberti, directora del Hospital Alvarez y del programa de Asistencia a Víctimas de Violencia Sexual en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El protocolo fue presentado por la jueza Carmen Argibay, junto a especialistas en el tema. Será utilizado por los médicos y miembros del Poder Judicial.

“Para los profesionales de los hospitales públicos, éste es un tema doloroso y difícil, que genera desinterés, por ejemplo, en los ginecólogos más jóvenes porque no da prestigio ni rédito, como las investigaciones sobre el cáncer”, reconoció Galimberti. Al hospital que dirige, declarado como “sensible al género” en 1996, son derivadas las víctimas de abuso sexual para el tratamiento médico y psicológico. Según contó Galimberti, sólo el 10 por ciento de las violaciones es denunciado ante la Justicia y muchas víctimas, tras acudir a la guardia médica, se niegan a recibir atención psicológica.

La directora del Alvarez señaló la importancia de capacitar a los equipos para acompañar y contener a las víctimas, más allá de que realicen o no la denuncia. En el primer caso se les debe brindar protección; en el segundo, indicó, hacer el puente con el médico legista y los fueros judiciales. “También es necesario ayudar a los integrantes de los equipos médicos, porque quedan muy angustiados ante estos casos”, dijo Galimberti, quien destacó que el protocolo, más allá de implicar una mejora en el sistema médico y en el judicial, “favorece principalmente a la víctima”.

Por su parte, la psicóloga y psicoanalista Eva Giberti destacó el trabajo en conjunto de las cuatro oficinas del servicio público: los médicos, los integrantes de asistencia a la víctima, la policía y los peritos judiciales. “El impulso y la participación de la doctora Argibay en la elaboración del protocolo es un hito”, agregó Giberti, cuyo programa Las Víctimas contra la Violencia actúa bajo la órbita del Ministerio de Justicia de la Nación. Para la experta, la aplicación de un protocolo común resultará una “atenuación” del padecimiento de las víctimas.
PAGINA 12 - ARGENTINA

martes, 28 de septiembre de 2010

"El Estado tiene la obligación de brindar información amplia y certera sobre la sexualidad"

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, inauguró hoy en Ushuaia, Tierra del Fuego, el Primer Congreso Provincial de Educación Sexual Integral (ESI), en el que señaló que "el Estado tiene la obligación de brindar información amplia y certera sobre la sexualidad".

"El Programa de Educación Sexual Integral trabaja para prevenir el abuso sexual y el embarazo no deseado, favoreciendo el cuidado del cuerpo y la toma de decisiones responsable", expresó Sileoni en la ceremonia de apertura, junto a la gobernadora provincial, Fabiana Ríos, y a la titular de la cartera educativa local, Amanda del Corro.
Por su parte, la subsecretaria de Equidad y Calidad del Ministerio de Educación, Mara Brawer, señaló que "el objetivo del Programa es poner a disposición de los alumnos, de sus familias y de los docentes, aquellos conocimientos que permitan una toma de decisiones informadas, trabajando desde una perspectiva amplia y respetando las edades y necesidades educativas de cada grupo".

El encuentro, que se extenderá hasta el mañana bajo el lema "De esto sí se
habla", incluirá conferencias y disertaciones de especialistas, como Marta Weiss, Mariana Chaves, Eleonor Faur, Marisa Graham, Sandra Barilari, Lilian Fisher y Ernesto Piana, entre otros.

Además, habrá distintas propuestas de trabajo en talleres y mesas redondas sobre
Maternidad adolescente, Sexualidad en diferentes culturas, Abuso y Maltrato,
VIH-SIDA y Medios y producción de subjetividad, entre otras temáticas.

La Serie "Cuadernos de ESI" busca concretar la implementación de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral -sancionada en octubre de 2006- en los establecimientos educativos de todo el territorio nacional. Responde, además, a la demanda de los docentes en una encuesta realizada en 2007 acerca del estado de situación de la educación sexual en el ámbito escolar.

Los cuadernos serán distribuidos, junto a trípticos y láminas expositivas, en cada nivel educativo de todas las escuelas del país, de gestión pública y privada, con el propósito de facilitar el trabajo de los docentes y colaborar con la efectiva incorporación de la Educación Sexual en las aulas.

A su vez, el texto destina un espacio con sugerencias para reuniones con las familias y recomendaciones de actuación frente a una situación de maltrato.

Con este primer congreso, Tierra del Fuego se sumará a las provincias de Santa Cruz, Corrientes y San Luis, que ya tuvieron sus respectivos encuentros y jornadas de capacitación convocadas por la cartera educativa nacional para abordar y promover la Educación Sexual Integral.

domingo, 29 de agosto de 2010

Violencia doméstica: 500 consultas más que en 2009

Nota Original Tiempo Argentino

En los primeros siete meses del año hubo más de 500 consultas por violencia doméstica respecto al mismo período de 2009, y las principales afectadas son mujeres adultas, según datos del informe presentado por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación, que desde el 15 de septiembre de 2008 hasta el 31 de julio pasado recibió 11.935 casos. Marzo fue el pico de este año con 722.
Este año ya se llevan tomadas 3956 consultas, lo que marca un aumento respecto a los primeros siete meses del año pasado, cuando se registraron 3418. El pico fue en febrero con 466 pedidos, lo que mostró un aumentó del 133% respecto a septiembre de 2008, cuando sólo se registraron 35.
En total son 12.086 las personas denunciadas y un 86% de ellas son varones. La situación se invierte con las personas afectadas (15.654), donde las mujeres superan el 80%. De estas, el 18% son niñas de hasta 18 años y el 65% son mujeres adultas, entre las que predominan las que van de los 30 a los 39 años. En cuanto a los varones afectados, el 68% son niños menores de edad.
El informe subraya que la relación que predomina entre el denunciado y el afectado es la de pareja (sobre todo ex parejas, con un 32%) con un 85%, y en el caso de la persona afectada y la denunciada predomina la filial en un 79%. “En la mayoría de los casos, es el padre o la madre que pone en conocimiento situaciones de violencia hacia sus hijos”,

sábado, 10 de julio de 2010

"entre el 58 y el 60 % de los abusadores o violadores son conocidos o miembros de la familia".

Eva Giberti confirmó el aumento de la violencia familiar.

La doctora Eva Giberti, quien coordina el programa "Las víctimas contra las violencias”, advirtió que en "los últimos meses hubo un aumento significativo de violencia familiar” y precisó que "entre el 58 y el 60 por ciento de los abusadores o violadores son conocidos o miembros de la familia y este delito abarca cualquier condición social”.

"Desde la creación de este programa, en el año 2006, los casos de maltrato y abusos fueron en aumento. Lo que no está claro es si es porque la gente se atreve más a denunciar o porque hubo más incremento de violencia”, dijo Giberti en diálogo con Télam.

La especialista aseguró que "hay un aumento de violencia sobre las personas indefensas como las mujeres y los niños” y acotó que en los últimos meses "se observó también un incremento de salvajismo y de violencia masculina”.

El programa "Las víctimas contra las violencias" tiene como fin la atención a quienes sufren abusos o malos tratos, en un ámbito de contención, seguridad y garantía de sus derechos y, entre sus objetivos, se incluye la lucha contra el maltrato, la explotación y prostitución infantil.

Giberti precisó que "los porcentajes demuestran que un 85 o 90 por ciento de los golpeadores son hombres y en cuanto a los violadores la estadística es aún mayor”, por lo que manifestó que "la lucha es permanente y lo fundamental es la prevención”.

Explicó que para ello "hay que entrenar a las mujeres para que no toleren golpes y se defiendan llamando para pedir auxilio a la línea 137, pero además enseñarle a los chicos, desde pequeños, que no se puede golpear a una mujer porque eso es delito”.

La especialista destacó que "la gente va tomando conciencia y llama más para requerir ayuda al teléfono 137” y aclaró que el programa funciona "las 24 horas de los 365 días del año” para "auxiliar a quienes lo necesiten con nuestras brigadas”.

El citado programa cuenta con tres brigadas, una móvil "de atención a víctimas de violencia familiar”, otra denominada "Niños contra la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes” y la restante de "intervención en urgencias con víctimas de delitos sexuales”.

Giberti precisó que "la brigada contra la violencia familiar tiene entre 80 y 90 personas y dos centros, uno que sale de Palermo y el restante en Barracas, para llegar más rápido” al lugar de la denuncia, mientras que "el equipo de lucha contra las violaciones está compuesto por entre 30 y 35 especialistas”.

"Las brigadas van saliendo una tras otra y los lunes son los días en que mas violencia familiar encontramos”, dijo la coordinadora, quien estimó que eso es así "por los efectos del fin de semana anterior”.

Giberti insistió que "hay un aumento significativo de violencia familiar en los últimos meses y, además, mucha gente que ya había sido auxiliada nos vuelve a llamar porque el sujeto golpeador, a pesar de nuestra intervención, ha intentado nuevamente pegarle”.

"Además -lamentó-, hay muchas víctimas de golpes que son niños y niñas”, que son quienes "están mas expuestos desgraciadamente aún dentro de la familia” a esos delitos y al de violación o abuso.

Dijo que "muchas veces las víctimas no denuncian, sobre todo si son niños, porque tienen miedo y esto no hay que dejar que suceda”, por lo que "hay que extremar la prevención” y "estar atentos al cambio de carácter del chico y cuando se los baña controlar sus zonas genitales para ver como están”.

Comentó que "desgraciadamente este programa por ahora abarca solamente el ámbito de la Capital Federal” y recordó que cuando Aníbal Fernández era ministro del Interior "nos convocó para hacerlo a nivel nacional, pero yo le dije que necesitábamos una muestra experimental para ver como funcionamos”.

jueves, 20 de mayo de 2010

“Algo habrán hecho”

Por Eva Giberti

Desde los perpetradores originales, en libertad cuando se esperaba su inmediata detención, hasta los vecinos observadores, que también son perpetradores periféricos, la propuesta es doble: por una parte, “aquí no pasó nada malo, no se mató a nadie” y por otra “lo que pasó era algo habitual, todo el pueblo conocía esos videos, porque hay varios”.

Los medios de comunicación se ocuparon de difundir los contenidos del Código Penal, y los márgenes de edad para ser víctima de un delito, así como la importancia del número de agresores cuando son “más de dos”. Se trata de informaciones cotidianas: hoy sabemos, aun sin haber leído el expediente, que una muchachita de catorce años fue violada por tres sujetos y filmada mientras no podía escapar de la situación.

Que quede claro que la imposición del denominado sexo oral, la fellatio o felación de los latinos, constituye violación para quien está obligada u obligado a asumirla sin alternativa. Y sin duda se instala como una forma de tortura. De la que disfrutan quienes la ejercen como forma privilegiada del abuso de poder.
También sabemos que un corrillo de vecinos, según se dice inspirados por los familiares de los perpetradores, se organizó en defensa de estos denominados muchachos que “no habían hecho nada malo” porque la “chica”, o sea la víctima, “estaba habituada a estas situaciones”, más aún, por ser algo “ligerita”, “rapidita”. O sea, no se le escapa a nadie que la tentativa se dirige a exculpar a los muchachos de buena familia porque, en todo caso, a esa chica le pasó lo que le pasó porque “en algo andaría”, o mejor “en algo andaba”. Que se sintetiza en aquel famoso “algo habrán hecho” que definió el perfil cómplice de los ciudadanos y ciudadanas adheridos al terrorismo de Estado.
¿O pretenderemos suponer que el terrorismo de Estado entre nosotros se mantuvo durante diez años solamente gracias a Martínez de Hoz y merced a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas de seguridad? No fue así. Entre quienes lo sostuvieron estaban aquellos que decían “algo habrán hecho” para referirse a aquellas víctimas.

Un canal sólido y sutil comunica los pensamientos, negaciones, puntos ciegos y goces en el imaginar que alguien está siendo o ha sido ferozmente victimizado por sujetos a los que se elige como representantes de la verdad y con los cuales es posible identificarse; porque son los que han hecho algo que se admira: portarse como torturadores, capaces, además, de proveer de entretenimiento a una comunidad: para eso filmaron el video, para entretenerse y entretener. Violar a una muchacha entre varios, semejante las becerradas del Medioevo y filmarla para distribuir las imágenes entre la comunidad desborda el delito del violar y lo perfecciona con el narcisismo de quienes se miraron a sí mismos aportándose el placer de un tríptico de falos compartidos.

Los comentarios propios del desconcierto popular ante un corrillo que en una ciudad enarbolaba carteles vivando a los buenos muchachos, falsamente acusados por quienes defienden a quien algo habrá hecho para que la violen, condujo a la conclusión inevitable: “¡esta sociedad está enferma!”.
Lo plantearon antes de que se supiera que en Olavarría varias mujeres denunciaban a su ginecólogo por prácticas sexuales ajenas al ejercicio de su profesión, llevadas a cabo, justamente, en momentos de ese ejercicio. Otro agrupamiento portaba carteles en defensa del ginecólogo, seguramente victimizado por una coalición de mujeres confabuladas con intención de perjudicarlo. Este agrupamiento, igual que en la otra ciudad, había salido en defensa del supuesto violador.
Si lo verosímil de la historia mantuviera la fuerza probatoria de lo que se deberá probar, si bien los testimonios de las mujeres deberían alcanzar, sólo repetiría lo que innumerables mujeres han padecido en situaciones semejantes, con un agravante: el juramento hipocrático aniquilado, el principio sagrado de la medicina: “primero no dañar”.

Ahora tendrían que afirmar que la sociedad está muy enferma. Y así sucesivamente. Y digo sucesivamente porque la historia de General Villegas postergó el análisis de la familia que violaba, mediante sus distintos miembros, a una niña, luego adolescente de 16 años. Víctima que –según informaciones no confirmadas– habría sido repudiada por sus conocidos por “buchona”, por haber contado lo que le sucedía. Y ahora hay una familia deshecha. Debido a su denuncia. Situación conocida perfectamente por aquellas víctimas que denuncian y luego son sancionadas por quienes las rodean, y aun padecen exclusiones sociales por haber hablado de lo que no se habla.
La identificación con el agresor, con el victimario, el delincuente sexual es un hecho común, frecuente; es el efecto de posicionarse en el lugar del triunfador, del ganador, ya que asumir la posición de la víctima es penoso y humillante. Y el lugar del poder es deseable, el lugar de aquel que puede exhibirse y ser admirado como transgresor de la ley, sin ser considerado un delincuente, como lo explican los carteles que se exhiben en dos ciudades de nuestro país.

Para que se levanten esos carteles es preciso que la disfunción moral –por llamar de algún modo al fenómeno–, es decir los límites de las reflexiones éticas han sido saturados o no adquiridos. Es necesario renegar del lugar de las víctimas, despreciarlas e incorporar un saber impregnado por la violencia como valor inestimable. Cualquier violencia y, entre ellas, las que se derraman sobre las mujeres han sido privilegiadas.

Denominé perpetradores periféricos a quienes comenzaron a mostrarse y a poner al descubierto los canales que los comunican, exhibiendo aquello que piensan y los define ante los medios de comunicación, que es el primer aliado que buscaron, fracasando momentáneamente en el intento.

Aplicaron la propuesta exhibicionista de los otros perpetradores pero en gran escala, con vista al exterior. Una panorámica que demuestra que existen, porque sin que les importe la sanción social, están fanatizados por su convicción que les permite creer en la lógica de sus razonamientos. Lo interesante del fenómeno es que no aparece un ocultamiento de ese modo de pensar ni vergüenza por ser socialmente criticados.

Se comienza a reconocer el latido de lo que se suponía y deseaba superado y acabado, después del Nunca Más. No hace falta que estos pensadores periféricos aporten ideaciones políticas ni ideologías reconocibles; les alcanza con decir: “Aquí estamos y nos vamos a hacer valer. No nos importa el Código Penal, ni ningún otro código como no sea el mío que proclama a quienes yo quiero y admiro como los mejores, aunque está demostrado lo contrario. Y todos los demás (estaba claro en los diálogos con los periodistas) son imbéciles por creer que aquí hay una víctima”, si se trata de la muchachita.

Alguien podría objetarme que la semejanza entre los unos, de General Villegas –no toda la población– y los otros del terrorismo de Estado –no toda la población– es demasiado elemental.
Es posible, no obstante elude el comodín de la sociedad que no sabemos si puede pensarse como enferma, pero sí capaz de gestar una mutación moral: defender y exhibir lo que hace años no había quién se atreviese a agitar públicamente. Aunque centenares lo pensaran de ese modo y procedieran, jurídicamente, absolviendo al violador.

NOTA ORIGINAL Página12

domingo, 28 de febrero de 2010

CURSO GRATUITO - ANTE LA VULNERACIÓN DE DERECHOS DE NIÑAS NIÑOS Y ADOLESCENTES

GOBIERNO DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
CONSEJO DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

El Area de Capacitación promueve un espacio de formación, en el marco de la ley de protección integral de derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

“ANTE LA VULNERACIÓN DE DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES” Año 2010 - Curso Gratuito - TRIMESTRAL

Violencia intrafamiliar e interpersonal. Asistencia y Prevención - Coordinación docente Sandra Barilari

Destinatarias/os:
Profesionales de los ámbitos educativo, social y de salud. Técnicas/os y estudiantes avanzados/as de carreras afines a la atención de niñas, niños y adolescentes.

Objetivos:
Ofrecer información conceptual de la compleja dimensión social de la violencia intrafamiliar e interpersonal.
Promover herramientas de trabajo, favoreciendo la revisión de modelos y sistema de creencias.
Favorecer un ámbito de discusión y consulta para prevenir y atender diferentes situaciones.
Generar un espacio para encontrar alternativas posibles de búsqueda, aprendizaje y transformación.

Ejes Temáticos:
Conceptos, fenomenología, manifestaciones y consecuencias.
Perspectiva de género. Violencia doméstica contra la mujer. (Ley 26485)
Ciclo de violencia. Noviazgos violentos.
Niñas, niños y adolescentes maltratados. Violencia física, emocional y abuso sexual.
Paradigmas – de la situación irregular a la protección integral de derechos de niñas, niños y adolescentes. (Leyes 114 y 26061)
Aspectos jurídicos, derechos y procedimientos.
Posibles abordajes y acciones de prevención.

Modalidad:
Un encuentro participativo semanal de tres horas, durante tres meses, presencial con 80% de asistencia y entrega de trabajo final en forma grupal.
Clases teórico-reflexivas con aportes académicos a cargo de profesionales con experiencia en la temática.
Técnicas de Taller, soporte técnico con fragmentos fílmicos y proyección de PowerPoint.

Vacantes limitadas. Se entregarán Certificados
El Curso comienza el 6 de abril de 2010 en Av. Diaz Velez 4821 1er. piso, Salón Educación para la Salud. Los días martes de 13 hs a 16hs.

A partir del 1ro. de marzo, cuando envíen un correo de inscripción a la cuenta cursoconsejo@gmail.com , quedará reservada la vacante y se completa con una ficha que se ofrecerá el mismo día martes 6 de abril a las 13 hs.:
1er. clase con presentación institucional, misiones y áreas del CDNNyA, condiciones de la cursada, cronograma de encuentros e introducción temática.

Departamento de Capacitación, Promoción y Participación Ciudadana.
INFORMES: Bmé Mitre 648 8º piso 4342-7870/8485 int 33

Inscripción del 1 al 15 de MARZO 2010
VÍA EMAIL cursoconsejo@gmail.com

martes, 23 de febrero de 2010

Reclamo a favor de un derecho

Más de treinta organizaciones de mujeres se presentaron bajo la figura de “amicus curiae” en los tribunales de Comodoro Rivadavia para pedir que la Cámara acceda al pedido de aborto formulado por una adolescente violada por su padrastro.
NOTA ORIGINAL

Por Mariana Carbajal
Más de treinta organizaciones y activistas del movimiento de mujeres de distintos puntos del país se presentaron ayer como “amicus curiae” en la Justicia de Chubut para respaldar el pedido de un aborto no punible que hizo a comienzos de enero una chica de 15 años de Comodoro Rivadavia y pidieron a la Cámara de Apelaciones en lo Civil de esa ciudad, que tiene el caso en sus manos, que garantice la práctica médica con “la mayor celeridad para evitar un daño mayor a la niña, que requiere de atención y cuidados que mitiguen el gran daño que ya ha sufrido al ser víctima de violación, agravada por concretarse en el seno de su familia”. En la presentación, a la que tuvo acceso Página/12, las “amigas del tribunal” puntualizaron que el caso no debió “judicializarse” por tratarse de un aborto no punible contemplado en el artículo 86, incisos 1 y 2 del Código Penal. “Obstaculizar el acceso de la niña A. G. a una interrupción voluntaria del embarazo que cursa como consecuencia de una violación conllevaría a la responsabilidad internacional del Estado argentino por contradicción con diversos tratados internacionales”, advirtieron.

La abogada Sandra Grilli, representante legal de la madre de A. G., señaló a Página/12 que esperan que hoy se pronuncie la Cámara de Apelaciones favorablemente. “Cuando de la interrupción de un embarazo se trata, el factor tiempo pasa a ser decisivo y crítico. La demora de más de un mes para dictar sentencia por parte de la jueza de Familia, Verónica Daniel Robert, supone una dilación que atenta directamente con el ejercicio efectivo del derecho que asiste a esta niña y pone en mayor riesgo su salud”, observó en diálogo con este diario Estela Díaz, ex secretaria de Género de la CTA. Díaz firmó el “amicus curiae”, en representación de ADEM-Acción por los Derechos de las Mujeres. “Una vez más la insuficiencia de normas regulatorias para los casos de abortos que son legales abre la puerta para que los funcionarios judiciales cometan arbitrariedades y obstruyan el ejercicio de derechos consagrados en la ley vigente y los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por nuestro país”, observó.

Entre las organizaciones y activistas que apoyan el reclamo de la niña figuran Martha Rosenberg y Elsa Schvartzman, del Foro por los Derechos Reproductivos; Raymunda Medina y María Luisa Gómez, de la Casa de la Mujer de Puerto Madryn; Fabiana Tuñez y Ada Beatriz Rico, en representación de la Asociación Civil La Casa del Encuentro; Alejandra Ciriza, de Las Juanas y las Otras de Mendoza; Susana Haydeé Argüello de Pastor, de Feministas en Acción de La Plata; Mirta Iglesias, de Enlace Cladem en Puerto Madryn; Amelia Sofía Ganem, de Jóvenes por la elección y el placer de Tucumán; María Cristina Ercoli, de Foro Pampeano Por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito de Santa Rosa; Ruth Zurbriggen, de la Colectiva Feminista Las Revueltas de Neuquén. Las firmantes integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

El caso de A. G. llegó al tribunal de segunda instancia el viernes, después de que la jueza Robert rechazara el pedido de una autorización para que se realice el aborto. “Tengo por acreditado el embarazo de la joven, la afectación y daño en la salud psíquica de la adolescente, y el efecto traumático que ha provocado la situación de abuso reiterado y violación en su persona, y su profundización con el embarazo no deseado, pero también tengo la convicción de que el aborto solicitado no contribuirá a la recuperación de su salud, sino, por el contrario, agravará aún más los efectos ya producidos en su salud psíquica, agregando el riesgo que una intervención quirúrgica de esta naturaleza podría provocar en su salud física, riesgos que incluso podrían significar su propia muerte”, escribió Robert en su sentencia.

“No podemos soslayar la grave violación de los derechos de esta adolescente, al ser privada de ejercer un derecho que está previsto en la ley penal de fondo y que, sin embargo, se quiere plantear como un conflicto de intereses que, en realidad, el legislador de 1921 ya ha resuelto a favor de la mujer embarazada cuya situación encuadra en lo previsto en los supuestos de no punibilidad”, señala el escrito presentado por las organizaciones.

LA CAMARA DE COMODORO RIVADAVIA NEGO EL ABORTO A LA NENA VIOLADA POR SU PADRASTRO

Lunes 8 de marzo 2010 - La adolescente chubutense podrá abortar

sábado, 9 de enero de 2010

AÑO 2009 - 231 asesinatos de mujeres y niñas

La asociación Casa del encuentro exigió la incorporación de la figura del feminicidio en el Código Penal de Argentina debido a la grave situación de violencia contra las mujeres, que dejó como saldo en 2009 un total de 231 asesinatos de mujeres y niñas, es decir un aumento del 11 por ciento respecto a 2008.


Una investigación realizada por esa asociación sobre el feminicidio en Argentina del 1 de enero al 31 de diciembre de 2009, arrojó que de los 231 casos de asesinatos, 163 fueron por parte de parejas, ex parejas, hijos, hermanos y familiares de la víctima y en 19 más por vecinos y conocidos.

Los datos que se difundieron en un informe y se obtuvieron a partir de agencias informativas y diarios de distribución nacional y regional, así como seguimientos de los casos en los medios de comunicación, demuestra la necesidad de que haya cifras oficiales sobre la violencia contra las mujeres.

Según cifras de Casa del Encuentro, 65 de las mujeres fueron asesinadas por sus parejas, 68 por sus ex parejas, cinco por sus hermanos o hermanastros, nueve por familiares, 15 por hijos, uno por conocidos y 19 sin vínculo aparente y en 49 de los casos aún no hay detenidos.

La asociación denuncia que las mujeres perdieron la vida en “total impunidad” pues en 24 de los casos había denuncias previas por violencia, 13 de las mujeres que fueron asesinadas eran trabajadoras sexuales.

Ante los anteriores datos, Casa del Encuentro explicó en su informe que la violencia hacia las mujeres debe entenderse como “una cuestión política, social y cultural” para así poder ver esta “grave situación” como una realidad colectiva por la que se debe actuar de forma inmediata y no como un “hecho aislado”.

Según los datos, el mayor porcentaje de femicidios se registraron entre los 13 años y 65 años. Entre los 31 y 50 años se registraron 82 casos, 62 casos entre 19 y 30 años, 29 entre 13 y 18, 28 muertes entre 51 y 65 años, 15 de 2 a 12 años, 10 de 66 a 90, cuatro sin edad registrada y un caso de 0 a un año.

La investigación destaca el alto nivel de ensañamiento y violencia en los asesinatos pues 79 mujeres murieron apuñaladas, 64 baleadas, 38 golpeadas, 18 estranguladas, 11 degolladas, 6 asfixiadas, 6 incineradas, 4 ahogadas y 5 por causas desconocidas.

Ante tal violencia, el informe sostiene que los feminicidas actúan feroz y alevosamente pues consideran a las mujeres de su propiedad y por tal motivo piensan que “pueden hacer con ellas lo que deseen, hasta asesinarlas”.

FEMINICIDIO VINCULADO
Además de las 213 muertes de mujeres, la asociación Casa del Encuentro registró 16 de hombres y niños a los que denominó “feminicidios vinculados” término que desarrollaron a partir del análisis de las acciones del asesino para consumar su fin: asesinar, castigar, o destruir psicológicamente a la mujer sobre la cual ejerce su dominación.

CASA DEL ENCUENTRO

jueves, 26 de noviembre de 2009

En 2009, al menos 176 mujeres fueron asesinadas por violencia de género en el país

Más de 176 mujeres fueron asesinadas este año por violencia de género en Argentina, según las investigaciones realizadas por especialistas que sostienen que aún perdura un modelo social y cultural donde una de las aristas es que “se maltrata y se mata a la mujer por ser mujer”. El registro, tomado de los medios de comunicación, no llega a abarcar la dimensión del problema por falta de datos y de seguimiento de mujeres que ingresan a hospitales, y luego mueren, con signos de violencia sexista, afirman los investigadores de la La Casa del Encuentro, entidad que verificó que en 2008 murieron 207 mujeres por la misma causa.
Este informe, que plantea dar visibilidad a esta problemática que se recuerda hoy en todo el mundo como el Día Internacional de la eliminación de toda violencia contra la mujer, refleja uno de los aspectos más dolorosos de esta realidad que se expresa además en el maltrato que sufren diariamente miles de mujeres por su condición de género.
En este sentido, el último informe de las Naciones Unidas reveló que “una de cada tres mujeres es violada, golpeada, forzada a tener relaciones sexuales o abusada de algún modo a lo largo de su vida”.

Entrevista con Susana Chiarotti, experta de la OEA
“Cuando las víctimas son mujeres nadie se alarma”
En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la abogada rosarina advierte que la violencia machista es “un problema de seguridad y una violación de los derechos humanos”.
“Si las 204 víctimas de femicidios registradas en los primeros diez meses del año en la Argentina fueran personas perseguidas por su color de piel o por profesar la religión judía, estaríamos hablando de un genocidio, pero como son simplemente mujeres, nadie se alarma”, cuestionó Susana Chiarotti, la abogada rosarina que integra el comité de expertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se encarga de evaluar a los países del continente en el cumplimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, suscripta en Belém do Pará. En una entrevista con este diario, Chiarotti consideró que “se debe entender que la violencia contra las mujeres es un problema de seguridad y una violación de los derechos humanos”. La especialista destacó avances que se han realizado en el país en el último año, como la sanción de una ley integral, pero reclamó la urgente implementación de un Plan Nacional de Acción para enfrentar la violencia machista y la inclusión en el Presupuesto 2010, en discusión en el Congreso, de partidas específicas para ponerlo en marcha.

NOTA COMPLETA

lunes, 14 de septiembre de 2009

UN ESTUDIO SOSTIENE QUE MUCHOS SUICIDIOS DE MUJERES PODRIAN SER FEMICIDIOS

Un estudio encomendado por el Ministerio de Salud, en el que participaron especialistas de primera línea en violencia de género, sospechan que una alta cantidad de casos informados como suicidios femeninos ocultan inducción al suicidio o femicidio.

Por Mariana Carbajal
¿Un porcentaje significativo de suicidios de mujeres en el país podrían estar relacionados con distintas formas de violencia de género? O dicho de otra forma: ¿pueden esconder homicidios o ser consecuencias de cadenas de maltratos de parte del esposo o ex pareja de la víctima? Con esta inquietante pregunta como disparador, el Ministerio de Salud de la Nación encargó un estudio multicéntrico, en el que participaron especialistas de la UBA, Flacso, la Universidad Nacional de Quilmes y el Hospital Alvarez de la ciudad de Buenos Aires, entre otras instituciones. El trabajo –sobre cuyos alcances Página/12 ya informó– acaba de concluir. “Encontramos pistas para pensar que muchos casos de muertes de mujeres registradas como suicidios se tratarían de femicidios encubiertos”, reveló Ana María Fernández, directora de la investigación y profesora titular de Introducción a los Estudios de Género de la Facultad de Psicología. Para corroborar esa presunción, recomiendan incorporar metodologías innovadoras para indagar sobre violencia de género como las autopsias psicológicas, que analizan vínculos familiares e historia de la víctima.

El estudio se desarrolló en el último año. Su objetivo: relacionar la mortalidad por causas externas de las mujeres como suicidios y homicidios y las violencias de género. Lo dirigió Fernández y la coordinación estuvo a cargo de la profesora de Flacso, Débora Tajer. También participaron la directora del Hospital Alvarez, Diana Galimberti; la directora del Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, Ana Ferrarotti; Agustina Chiodi, del Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos; Sandra Borakievich, de la Universidad de Quilmes; y Susana Ferrín, a cargo del Programa de Salud Escolar de la ciudad de Buenos Aires.

“La violencia de género se debe encuadrar como un problema de derechos humanos, pero también como un problema de salud pública. Las víctimas de violencia de género tienen más problemas de salud, y por lo tanto le cuestan mucho más al sistema de salud. Y su forma extrema produce la muerte”, consideró Tajer. Y destacó que haya sido el Ministerio de Salud el promotor del trabajo a través de su comisión Salud Ciencia y Tecnología (SACyT).

Uno de los puntos de partida del estudio fue analizar las estadísticas oficiales de defunciones violentas de mujeres durante el 2005. Ese año en Argentina se registraron 14.002 muertes por causas externas: 9115 fueron por accidentes (65%), 2993 por suicidios (21%) y 1894 por homicidios (14%). Las investigadoras dejaron de lado los accidentes. Plantean que deben ser objeto de un próximo estudio. Y se dedicaron a bucear en las profundidades de las estadísticas de suicidios y homicidios.

Uno de los hallazgos más significativos fue que las provincias con más suicidios tienden a registrar menos homicidios. Tierra del Fuego, la que más suicidios presenta (37%), registra sólo 9 por ciento de homicidios. Catamarca (32% de suicidios) presenta un 6 por ciento de homicidios. La Pampa posee el menor porcentaje de homicidios en el país (4%), pero el porcentaje de suicidio es alto en relación con el resto. Es similar el caso de Salta, con un 24 por ciento de suicidios, frente a un 6 por ciento de homicidios. El dato es llamativo, indican las investigadoras, porque internacionalmente existe una tendencia en la relación estadística entre la cantidad de suicidios y de homicidios por región, con más peso de la primera causa. “En Argentina, siguiendo la tendencia general, hay casi el doble de suicidios (1,6) que de homicidios en mujeres. Pero encontramos provincias en las que esa proporción no se observa y llega casi a duplicarse o incluso ser aun superior, lo cual es al menos muy llamativo”, señaló Fernández

Nota Original

viernes, 22 de mayo de 2009

Ni monstruo ni abusador

Por Eva Giberti
NOTA ORIGINAL


Surgen todos los detalles posibles para que la comunidad descubra que hay padres incestuosos. Hablar de ellos cuando tenemos un expediente ante nosotros es atenerse a los hechos. Cuando no disponemos de él, los medios de comunicación nos informan no solo acerca del delito, sino transparentan qué es lo que la comunidad espera leer o escuchar.

Recurrir al calificativo “monstruo” pretendiendo que las palabras habituales son insuficientes para describir aquello que protagonizan violadores y víctimas intenta salirse del tema, buscar lo ajeno, lo indescriptible, para no asumir lo que es perfectamende definible y puede enunciarse con claridad. Se habla de monstruo por el terror que produce reconocer lo que es y lo que sucede. Hablar de monstruo es alejarse de los hechos y adjudicarle al delito categoría de lo inasible y lo distante. Es de otro planeta, de otra raza no humana. Sabiendo sin embargo que estamos hablando de un hombre y de una niña ambos estrictamente conocidos por cada uno de nosotros.

Hablar de monstruo coloca el tema en lo espectacular y cinematográfico (Alien y King Kong sin la menor vocación incestuosa); lo monstruoso entonces es lo que les pasa a otros y hacen otros. No nos engañemos: este artículo lo está leyendo un padre violador y una mujer que fue violada por su padre. Lo está leyendo su vecino o su amigo que viola a su hija. Y no lo está leyendo la niña de 10 años que cada noche se aterroriza cuando siente que el padre se acerca a su cama. A esas niñas las escuchan los especialistas sabiendo que librarán una contienda durísima no sólo ante determinados jueces sino frente a los incestuosos acompañados por sus defensores dispuestos a demostrar que ellas inventaron los hechos. O ADN de los hijos de ella mediante, que la hija sedujo al padre. Las defensas de los incestuosos son crónicamente semejantes. Se argumenta que son inimputables por ser compulsivos (no pueden dejar de violar), también se afirma que la hija consintió. ¿Qué otra cosa puede hacer una niña de 8 o 10 años cuando su papá le dice “todos los papás hacen lo mismo y ahora es un secreto entre vos y yo”? ¿Tenemos en cuenta que la niña siente amor, respeto y temor ante el padre? Esa es una de las miserabilidades clásicas de estos violadores: cuentan con la ventaja que les significa la obediencia social/familiar de la víctima.

Pero la Justicia deberá garantizar la defensa del padre incestuoso. La mecánica jurídica encuentra como obstáculo principal la relación entre el jurista y la norma del código, de la que depende su identidad: “ser un juez que respeta la ley”. Entonces, como lo comentó Pierre Legendre: “(La regla jurídica) no debe ser jamás concebida como la invención del glosador (del juez) sino, por el contrario, como restauración del texto por medio de una operación lógica, estrictamente como esto y nada más que esto. En la epifanía de la Ley, el jurista no está para nada, no ha inventado nada, es inocente, habiendo dado cuenta, simplemente de la lógica del texto, y pronunciando las palabras del sentido prestado a este último”.

Acordando con la ley se hablará de abuso (carnal agravado por vínculo); utilizar esta palabra en lugar de incesto constituye la maniobra clave para dejar al sujeto al margen de la gravedad del delito. No es casual la circulación de esta palabra sacralizada por las convenciones sociales: porque abuso sólo apela a la imaginación de quien lee o escucha, incesto nos coloca ante la escena irredimible: un padre que viola a la niña que engendró. Lo cual es particularmente incómodo, porque nos deja sin garantías acerca de lo que un padre sea. O pueda ser.

Existe un consenso internacional que después de intensas discusiones logró incluir el “abuso” en lugar del incesto. Repetir este lenguaje significa aceptar que el Derecho es quien regula los contenidos del lenguaje, que legisladores y magistrados definen lo que cada palabra quiere decir y los miembros de la comunidad acatan. Lo cual no es ingenuo: tranquiliza descubrir que hay padres abusadores (sin que resulte claro qué delitos o transgresiones engloba el término) en lugar de admitir la vigencia del incesto paterno filial contra la hija niña. Porque “abuso” parecería más liviano que violación incestuosa. El tema se complejiza cuando los medios de comunicación lo incluyen regularmente, evidenciando que las niñas violadas por sus padres forman parte de la cotidianidad distribuida en todos los estamentos sociales.

Y aunque el discurso jurídico expuesto por los jueces sea crítico respecto del hecho, los textos jurídicos que no sancionen al padre como incestuoso, sino que lo encuadran en el abuso, funcionan simbólicamente como autorización para incestuar.

Aun los expertos en este tema recurren al lenguaje del código, porque parece que de este modo la descripción adhiere a “lo legal”. La sombra de la figura del padre se cierne sobre esta semantización híbrida, blandengue y confusionante, buscando preservar la figura sacrosanta del progenitor. Que cuando es realmente padre no precisa ser salvaguardado, porque se alcanza a sí mismo en su textura proteccional y orientadora de sus hijos. Pero los reproductores masculinos de la especie no son necesariamente padres, sino que históricamente se recrean como violadores de sus hijas. Esta afirmación genera problemas en el ordenamiento patriarcal de las sociedades y siempre arriesga que las almas buenas –bienaventuradas y respetadas sean– salgan al cruce con la afirmación: “¡Es una exageración! ¡Yo nunca conocí a alguien violada por su padre!”. Así será porque durante siglos se silenció el tema y actualmente se busca digerirlo a partir del monstruo –lo espectacular al borde del linchamiento– y del abuso –la tibieza de la letra b, apenas sostenida entre los labios semicerrados al pronunciarla, la antítesis perfecta del desgarro brutal contra la genitalidad de la niña–.

Ni monstruo ni abuso: incesto contra la hija niña, que, para el colmo de su horror, desde el comienzo de su vida aprendió a amarlo.

jueves, 19 de marzo de 2009

Curso: Discriminación. Revisión de las prácticas en el trabajo con niños, niñas y adolescentes

Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes
CURSO GRATUITO - PRIMER CUATRIMESTRE

Destinado a docentes, profesionales y público en general interesado en la temática.
Se realizará desde el lunes 20 de Abril hasta el lunes 20 de Julio inclusive,
todos los lunes de 19 a 21 hs.
en el Salón San Martín de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

La inscripción se realizará desde el lunes 2 hasta el viernes 27 de Marzo.
De lunes a viernes de 10 a 16 hs. en Bme. Mitre 648 piso 8º

Departamento de Capacitación, Promoción y Participación Ciudadana
Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Bartolomé Mitre 648 8º piso 4342-7870/8485 int 33/34
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